Carlos Aires, Mar Negro, 2013

Barcelona recoge varias exposiciones temporales que nos ayudarán a entender un poco mejor el S.XX.

Carlos Aires: Mar Negro, instalació MACBA, 2013
Carlos Aires: Mar Negro, instalació MACBA, 2013

El convulso siglo XX, con dos guerras mundiales, una revolución y la introducción del modelo fordista en las fábricas fomentaron grandes cambios sociales, entre ellos, el incremento del flujo de mano de obra tradicionalmente artesana y campesina en operadores de fábrica hacia las ciudades. El cambio de paradigma se hizo notar también en el arte, hasta entonces de corte academicista y de carácter figurativo, a principios de siglo aparecen nuevos lenguajes artísticos y la introducción de nuevas técnicas artísticas. 

 

Durante las primeras décadas de siglo, los movimientos artísticos se disparan y empiezan a aparecer los -ismos. Cada movimiento artístico se presenta con un manifiesto bajo el brazo en el que plasman sus intenciones, y en ocasiones, el mismo movimiento artístico cuenta con más de uno.

 

El movimiento Dadaísta, del cual Duchamp es su máximo exponente se define así en un fragmento del manifiesto de 1918 de Tristan Tzara:  

 

“Así nació DADA, de una necesidad de independencia, de des­confianza hacia la comunidad. Los que están con nosotros conservan su libertad. No reconocemos ninguna teoría. Basta de academias cubistas y futuristas, laboratorios de ideas formales. ¿Sirve el arte para amontonar dinero y acariciar a los gentiles burgueses?”.

 

El arte es un reflejo de la sociedad que lo crea. Así, cuando Duchamp reúne a un grupo de artistas en torno al café Voltaire en Zurich para crear el movimiento DADA, estaba reaccionando contra una sociedad que acababa de salir de la Gran Guerra y se abocaba irremediablemente a una Segunda Guerra Mundial. 

 

Presentamos tres exposiciones que no os debéis perder estos meses: 

 

El Instituto Moderno de Arte Valenciano visita Barcelona a través de dos exposiciones, la primera de ellas la encontraremos en el Caixaforum, la segunda en el Born.

Construyendo nuevos mundos: las Vanguardias históricas de la colección del IVAM 1914-1945 (Caixaforum)

 

El IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) nace en 1986 en Valencia con el objetivo del desarrollo de la política cultural de la Generalitat Valenciana. Sus fondos, reflejan los principales movimientos artísticos del S.XX. Dicha exposición, ha recorrido media península y ahora se asienta por unos meses en Barcelona.

 

El siglo XX se presenta como un siglo de luces y sombras, mientras se consiguen grandes avances tecnológicos y se mejora la esperanza de vida también avanza en el conocimiento de armas más precisas y el antiguo continente se convierte en el campo de prácticas de ellas. Así, Gloria Fuertes escribía en su poema “Autobiografía”:

 

Man Ray, Le Cadeau, 1921

Man Ray, Le Cadeau, 1921

A los nueve años me pilló un carro

y a los catorce me pilló la guerra, 

[…]

Quise ir a la guerra, para pararla,

pero me detuvieron a mitad del camino.”

 

En esta exposición, nos volveremos a enfrentar a los -ismos, principalmente al surrealismo, dadaísmo y constructivismo.

 

El ready-made revoluciona el panorama artístico, la elección de un elemento ya creado, usualmente industrial, ya sea una plancha, un orinal o una rueda y lo descontextualiza, dotándolo de un significado completamente diferente a través del título. Man Ray presenta la fotografía de una plancha con clavos en la base bajo el título de “Le cadeau” . 

 

Muchos artistas arropan la Revolución de la recién nacida Unión Soviética. Sus propuestas de cartelismo a través de collage o de cine social de la mano de Einsestein proyectan en la ciudadanía la conciencia de clase y argumentos para la revolución. 

 

Aunque no todos los movimientos se aliaron con las clases populares, el ejemplo más claro viene dado por el fundador del Futurismo italiano, Marinetti, en cuyo manifiesto realizaba una oda a la velocidad, al peligro y a la guerra. En el manifiesto fundacional del movimiento es remarcable a la par que polémico el punto 9, entre otros, citando: “Queremos glorificar la guerra –única higiene del mundo– el militarismo, el patriotismo, el gesto destructor de los libertarios, las bellas ideas por las cuales se muere y el desprecio de la mujer.” El arte futurista, nacido en Milán, se pone al servicio del fascismo.

 

Mientras tanto, otros movimientos, como el surrealismo cuentan con fervientes seguidores del socialismo aunque en su obra no se perciba, como en es el caso de Max Ernst.

Renau (Born)

Renau, Olimpiada obrera

Renau, Olimpiada obrera

La exposición sobre la obra de Renau, en el Born ayuda a reflejar lo que significó el cartelismo de vanguardia durante la guerra civil española. Renau, posicionado en la defensa de la República y en la protección del patrimonio se ve obligado a exiliarse a México una vez la guerra se decanta hacia el lado sublevado. Durante seis décadas, Renau refleja las contradicciones de la sociedad, la analiza y la critica a través de la técnica del collage.

 

Un Siglo breve (MACBA)

Rabascall, Atomic kiss, 1968

Rabascall, Atomic kiss, 1968

Los fondos del MACBA, bajo  la exposición  “Un Siglo breve” recoge los cambios que supuso el siglo XX a la ciudad condal.La exposición se inicia con la exposición Internacional de 1929 de Barcelona, los movimientos sociales de los años 70, el impacto de los Juegos Olímpicos de 1992 a la crisis migratoria de nuestros días.

 

Dicha exposición hunde sus raíces en el Pabellón Alemán de Barcelona diseñado por Mies van der Rohe y Lilly Reich con motivo de la gran exposición de 1929. Totalmente innovador, sobre todo si lo confrontamos a los pabellones de carácter historicista que lo rodeaban.

 

Los años 70 aparecen imbuidos del espíritu de justicia social como el movimiento feminista, como uno de los grandes movimientos sociales. Recomendamos visitar la exposición del CCCB FEMINISMES!, próximamente en el blog.

 

Sin olvidar el mayo del 68 francés, las grandes protestas sociales contra el colonialismo y derechos. En la Barcelona de los grises comienzan a brotar los movimientos estudiantiles por los derechos que la dictadura no permitía. 

 

Para acabar con el siglo de las vanguardias, os propongo un juego, el cadáver exquisito. Un juego grupal muy popular entre los surrealistas franceses consistente en escribir varios versos, tapar los primeros y pasar el último al siguiente participante. Es un tipo de escritura colaborativa y automática. Una vez, se cree tener el poema acabado, o lo que queda del texto resultante, es el “cadáver exquisito”.

 


Sheila Dorrego